Durante el 2010 el veredicto general por parte del Banco Mundial era que en Latinoamérica existían muchas empresas, pero poca innovación. El informe aseguraba la existencia de un ambiente a favor del emprendimiento y la creación de nuevos negocios, pero carente de desarrollo y crecimiento. ¿Cómo hemos avanzado estos últimos nueve años? ¿Qué ha pasado a nivel nacional desde esta lapidaria declaración del Banco Mundial?

En este mismo estudio se detallaban muchas de las claves que, al parecer Chile ha seguido en varios aspectos. Sin lugar a dudas, el emprender requiere tener una buena idea para transformarla en algo rentable. Para esto es esencial contar con el talento de encontrar necesidades o mercados no explorados y saber cómo llegar a un público específico, conquistando a posibles clientes. Además, es indispensable contar con ciertas habilidades blandas como el liderazgo o saber definir prioridades al momento de evaluar las potencialidades de un producto o servicio en cuestión.

Sin embargo, no basta con estas aptitudes. “Los emprendedores de éxito prosperan cuando el entorno económico
e institucional es favorable e impulsa los rendimientos de la innovación
. Cuando el entorno es propicio, los emprendedores se arriesgan e invierten en innovación, estimulando la productividad mediante las dinámicas de entrada y salida del mercado de las empresas y la innovación de las ya establecidas, lo que promueve el desarrollo económico”, señala el estudio del Banco Mundial. Es por esto, que desde Ciudad Futuro estamos convencidos de la importancia de las políticas públicas que fortalezcan la innovación y el emprendimiento.

Resulta importante destacar la relevancia de un ambiente que valore y entienda lo fundamental que es para el crecimiento y desarrollo del país este tipo de apoyo. Un mensaje que ha cobrado cada día más fuerza en Chile.

Al menos así lo demuestra el último estudio realizado por Prodem, programa pionero sobre desarrollo emprendedor e innovación en América Latina, donde se revelaron los resultados del último Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico que muestra el mejor contexto para desarrollar un emprendimiento y cuáles son las condiciones de un sistema favorables. Dentro de este ranking, encabezado por Estados Unidos, podemos ver que Chile es el primer país de Latinoamérica en la lista.

Sin lugar a dudas, uno de los últimos hitos importantes y, que viene a consagrar este posicionamiento internacional es la Creación del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.  

Durante los años 2017 y 2018 vimos cómo científicos e investigadores se manifestaban marchando en las calles por mejoras en proyectos de ciencia y tecnología. Solicitando un mayor apoyo e interés, desde políticas públicas hasta un aumento en el financiamiento para nuevos proyectos. En relación a estas demandas es que el 13 de agosto de 2018 este nuevo centro ministerial se enfoca en el “diseño, formulación, coordinación, implementación y evaluación de las políticas públicas, planes y programas destinados a fomentar y fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación derivada de la investigación científico-tecnológica”, tal como se señala en su sitio web.

Mujeres en el universo emprendedor

Por otra parte, consideramos importante destacar que, según un estudio reciente publicado por la CORFO, los emprendimientos que cuentan con participación femenina tienen una mayor tasa de supervivencia que los integrados únicamente por hombres. De hecho, las cifras dicen que los equipos que prescinden de mujeres en sus filas tienen una tasa de mortalidad de 27,9%, mientras que los que cuentan con mujeres la cifra disminuye radicalmente a un 21%.

Además, queremos recalcar un avance en la igualdad en lo que respecta a la composición de los equipos entre el año 2010 hasta hoy. Si hace 9 años, solo un 31,1% de los equipos ganadores de fondos destinados a emprendimiento contaban con al menos una mujer en su equipo, en la actualidad la cifra ha aumentado a un 51,53%.

Bajo ese contexto pareciera que los grandes desafíos como integración, financiamiento y apoyo gubernamental han propiciado un escenario favorable para el emprendimiento. Sin embargo, la situación es un poco más compleja. Según el documento publicado por la OECD “Startup América Latina 2016”, donde se presentó una revisión comparativa de las principales políticas de apoyo a las startups en Chile, Colombia, México y Perú; estas son las directrices que deben cumplirse para fomentar a cabalidad  el emprendimiento: 

  • Movilizar más recursos privados a partir de las inversiones públicas, sobre todo en el ámbito del capital de riesgo y los fondos de inversión.
  • Consolidar y simplificar el abanico de instrumentos de fomento de las startups y simplificar los incentivos para que la política pública esté más orientada a los empresarios y sea de fácil comunicación para agilizar su implementación.
  • Generar sinergias entre la estrategia de especialización inteligente y el potencial del ecosistema emprendedor en Chile a lo largo de su territorio, no solo en Santiago.
  • Incrementar la tasa de sobrevivencia de las startups e identificar mecanismos para canalizar los beneficios hacia Chile aún cuando las empresas necesiten operar en otros países debido a su vocación productiva.
  • Estructurar los procesos de monitoreo y evaluación para incrementar la calidad de la información para toma de decisiones.

Si deseas mayor información sobre los últimos avances en materia de
innovación y emprendimiento te invitamos al Conversatorio: EMPRENDIMIENTO Y DESARROLLO ECONÓMICO: OPEN INNOVATION, SMART DESTINATION, el miércoles 27 de marzo en IF Blanco, Recoleta.