Chile es un país que constantemente se ha visto afectado por los devenires e imprevistos de la naturaleza. Terremotos, incendios, inundaciones e incluso tsunamis. En todos estos casos a lo largo de la historia, hemos visto cómo nuestras ciudades y regiones han sufrido las consecuencias y, en la mayoría de los casos, no han estado preparadas para enfrentarlos. Desde ahí nace la necesidad de crear ciudades más resilientes y preparadas para todo tipo de catástrofes o
imprevistos.

Acá es donde toma relevancia el concepto de Smart City. Debemos utilizar la tecnología y las herramientas digitales disponibles en función de nuestras ciudades y su preparación.  

¿Pero qué significa realmente la resiliencia?

A nuestro parecer y según uno de los sitios españoles experto y especializado en Smart Cities, producido por la Junta de Andalucía, España; esta es la definición más acertada para dar a entender qué es la resiliencia. Por un lado, “el término tiene mucho que ver con conceptos como el desarrollo sostenible dentro de un nuevo ecosistema urbano que, gracias a la tecnología y al conocimiento que aporta a sus ciudadanos, es capaz de superar cualquier adversidad, ‘regenerarse’ y anticiparse a futuras amenazas”.

Pero la resiliencia no está sólo asociada a la protección y mantención de las ciudades y quienes las habitan. De la misma manera, están constantemente generando un “autodiagnóstico de sus fortalezas y debilidades, previniendo y actuando ante situaciones de riesgo previsibles, como los derivados del cambio climático o las crisis económicas o catástrofes naturales”.

Tal como esta definición del concepto lo señala, en esta nota queremos destacar el rol fundamental que cumple la TECNOLOGÍA en la construcción de una urbe entendida como “resiliente”.

Un ejemplo de ello, son los avances tecnológicos en la automatización y control de todo tipo de edificios a través de sistemas y plataformas que permiten gestionar -desde un dispositivo móvil- todo tipo de servicios, desde el alumbrado y sus tiempos de uso, el sistema de climatización, hasta una fuga de agua.

Mirada global, resiliencia en Chile  

La ONU desarrolló un programa de perfiles de ciudades resilientes alrededor del mundo con el fin de generar herramientas para medir y aumentar la capacidad de reacción y adaptabilidad en ciertas ciudades, aumentando la posibilidad de evadir ciertas amenazas, tales como el cambio climático.

Uno de los objetivos principales fue que el programa fuera probado y perfeccionado en países como: Balangoda (Sri Lanka), Barcelona (España), Beirut (Líbano), Dagupan (Filipinas), Dar es Salaam (Tanzania), Lokoja (Nigeria), Portmore (Jamaica), Concepción y Talcahuano (Chile)Teherán (Irán) y Wellington (Nueva Zelanda). Estas ciudades fueron, tal como señala el sitio web, seleccionadas a partir de una serie de propuestas presentadas en noviembre de 2012, y funcionan como muestra de un balance entre la distribución geográfica y económica, tamaño de la población,  perfiles de riesgo y compromiso con el plan de resiliencia.

Dentro de las razones por las que se escogió Concepción y Talcahuano, la más poderosa se vincula al terremoto y posterior tsunami ocurrido en el año 2010. De ahí nace el plan “Talcahuano 2020” que incluye aspectos tecnológicos y una reconstrucción desde el punto de vista de la adaptabilidad y las Smart Cities, considerando planes de emergencia, reformas en el desarrollo arquitectónico y trabajo colaborativo

entre las comunidades, entre otros. Sabemos que las Smart Cities requieren de territorios y urbes resilientes, es por eso que en Innovación Ciudad Futuro 2019 podrás encontrar el seminario sobre Resiliencia y Tecnología, el cual se realizará el día miércoles 27 de marzo. Te invitamos a esta interesante ponencia a manos de Iñigo Bilbao, el experto europeo en políticas de desarrollo inteligente y sostenible de Fundación FINNOVA. Reserva tu entrada aquí.